La verdad es que no sé lo que nos tiene que pasar para que actuemos. La naturaleza se quema ante nuestros ojos una y otra vez y no se nos mueve la conciencia para poner soluciones efectivas al respecto. Los políticos en vez de invertir en el cuidado de la fauna y la flora y del medioambiente y en buen estado de nuestra naturaleza, se gastan ingentes sumas de dinero en extinguir los incendios y nada en prevención y en el cuidado y mantenimiento continuo del ecosistema. Las leyes por otro lado no sé para que valen ya que se escudan en vorágines de competencias y en líos burocráticos cuando, si se debe hacer se hace. No es cuestión de competencias ni de leyes ni de políticas, ni de colores… es cuestión de amar a la naturaleza, de proteger a nuestros cultivos, nuestros animales y nuestros campos. Es cuestión de cuidar a la vida que nos rodea porque formamos parte de ella. Si no servimos para cuidar el medioambiente en el que vivimos y no servimos para cuidar a los animales y los cultivos gracias a los que sobrevivimos no servimos para nada. Ya está bien de perder el tiempo en cosas baladí porque España se quema y con ella todos nuestros recursos. Qué más tiene que pasar para que no se actúe en consecuencia. Cuando las políticas no sirven hay que cambiarlas, cuando los dirigentes no miran por el medio que les rodea y no atiende a lo principal de los habitantes, de los ciudadanos y del medioambiente no sirven como responsables. Las instituciones son asignadas por los ciudadanos de los que manan todos los poderes, si estas no están para el cuidado de su pueblo y de todos los recursos no sirven para la asignación recaída en sus hombros. Si seguimos así, no tendremos naturaleza, ni animales, ni comida ni una tierra que nos de fruto de donde depende nuestra supervivencia y la del resto de las especies. Más respeto por lo importante porque somos descendientes de los animales y como tales, no debemos dañar el medioambiente del que formamos parte. Más inversión en lo que importa y el cuidado y menos para sufragar la destrucción.
Hay que invertir en el mantenimiento de la flora, la fauna. Hay que regar los campos y no se puede distinguir entre los público y lo privado. Todos tenemos que sumarnos en el cuidado de la naturaleza y de todas sus criaturas. Nos va nuestro bienestar en ello. La naturaleza no entiende de dominios, ni de leyes ni de propiedades privadas o públicas, la naturaleza es y como tal, se manifiesta y no podemos permitir que un fuego arrase con la vida. Si los políticos no son capaces de hacerlo, tendremos que hacerlo los ciudadanos. Pero esto no pude seguir así, hay que cuidar nuestro entorno.
